La historia de mis caderas

Las caderas siempre me han llamado la atención. Todavía recuerdo cuando salíamos a bailar en los primeros años de la adolescencia, cómo me sentía ¨inconscientemente restringida¨, no debía mover mis caderas demasiado porque si no podríamos llamar la atención de los chicos de atrás en el bar. Algo parecido ocurría con mis brazos: me dabaSigue leyendo “La historia de mis caderas”

Bailar es “solo para la vida real”

– mi propio dibujo acerca de esta mujer – Echo de menos bailar. Uno puede creer que trabajando como danza movimiento terapeuta una bailaría mucho, o al menos suficiente. Pero no siempre es así.  Tener esta profesión no da demasiada seguridad económica o estabilidad (no se publican apenas ofertas de trabajo),  así que a principiosSigue leyendo “Bailar es “solo para la vida real””

Me enamoré del flamenco

Me enamoré del flamenco. Sí. Así de repente, desde que entendí el compás. Desde que me adentré en el maravilloso ” mundo de los doces”, que dice la Helga. Porque el compás tiene tela. Yo viniendo del norte… no había escuchado que dijéramos muchos, más bien ningún tanguillo, bulería, fandangos o alegría… Pero vaya. GraciasSigue leyendo “Me enamoré del flamenco”

“El Arte de la Danza y otros escritos” de Isadora Duncan

“La danza tiene como objetivo la expresión de los movimientos más” nobles y más profundos del alma humana: esos que surgen de los dioses que hay en nosotros.” “La danza debe implantar en nuestras vidas una armonía que brilla y palpita…” El cuerpo sensual “Isadora Duncan no se plantea un ir más allá de ese primerSigue leyendo ““El Arte de la Danza y otros escritos” de Isadora Duncan”