¿Cómo encaras la vida? Estilos de afrontamiento desde la Terapia de Esquemas.

Imagina que alguien te critica, te deja de lado o cualquier otra cosa que nos duela.

Podemos reaccionar como adultos sanos y maduros (suena bonito pero es complicado…) o más como…

un TIGRE
LUCHANDO…
una GACELA
HUYENDO
una ARDILLA
CONGELÁNDONOS

¨Los tres estilos de afrontamiento desadaptativos hacen referencia a las tres respuestas básicas ante la amenaza: la lucha, la huída y el quedarse inmóvil; específicamente lucha es sobrecompensación, huida es evitación y quedarse inmóvil es rendición.

Es importante tener en cuenta que si bien estos estilos de respuesta fueron posiblemente funcionales y útiles en la infancia, en la edad adulta podrían resultar disfuncionales porque no permiten adaptarse de una manera saludable y, por lo tanto, impiden la satisfacción de las necesidades básicas de todos los seres humanos (Young & Klosko, 2007). ¨ Lee el artículo completo aquí.

Sí…

  • Me salgo de mis casillas, grito y a veces quiero hacer daño al otro.
  • Trabajo duro, incluso cuando no tengo más energía.
  • Necesito tener todo bajo control y hacerlo perfecto.
  • Soy muy crítico y a veces puedo sentirme superior o arrogante.
igual tiendo a…

la sobrecompensación.

Sí…

  • Trato de no sentir el dolor, tristeza o enfado.
  • Me aislo y cierro en mí mismo.
  • Tengo problemas físicos y somatizo mucho cuando me estreso.
  • Utilizo en exceso la TV, PC, o móvil, o hago compras compulsivas para distraerme.
  • Me voy a dormir o utilizo drogas o alcohol para no sentir.
igual tiendo a…

la evitación.

Sí…

  • Presto demasiada atención a las necesidades y expectativas de los demás
  • Necesito agradar, recibir la aprobación y puedo ser dependiente.
  • Siento mucha decepción y me vuelvo pasivo-agresiva.
  • Estoy continuamente observando cómo los demás se relacionan conmigo.
igual tiendo a…

la rendición.

No te agobies. Puedes luchar, huir o rendirte a veces.

Lo importante es darnos cuenta una y otra vez y preguntar a nuestro niño (nuestra parte emocional, vulnerable…) qué necesita. Y una vez lo sabemos (a veces cuesta indagar y entender lo que necesitamos) intentar que nuestro Adulto Sano nos de eso que necesitamos. Ya sea apoyo, ya sea pedir ayuda, ya sea una mirada un poco más compasiva.

Por ejemplo:

Estoy sintiéndome muy controladora los últimos días, necesito tener todo ordenado, critico a mi novio casi sin razón, grito y exploto y estoy super irritable. (vamos, que puede que esté en sobrecompensación). Me paro un momento y analizo mi comportamiento. Intento sentir qué hay debajo. Qué le ocurre a mi niña vulnerable (literalmente la visualizo en mi cabeza). Estoy muy muy triste. Una persona importante está enferma y tengo miedo.

¿Qué necesito? Quiero que mi pareja me abrace y me cuide un poquito esta noche.

¿Qué hace mi adulta sana? Tengo una conversación con él, explico cómo me siento y pido lo que necesito. Nos abrazamos y cocina para mí esta noche. También decido escribir en mi cuadernito lo que siento, mis miedos y mi tristeza.

Somos preciosamente complejos:

abraza todas tus partes.

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