Escucha tu cuerpo. Sí, cómo dices?

Imagen de de Darshwa Parmar @consciouswomb

¿A qué me refiero cuando digo “escucha tu cuerpo” ?

En todas las sesiones de terapia o en las sesiones de baile o movimiento que ofrezco repito mil veces las tres palabras “escucha- tu – cuerpo”. Bueno igual repito más la palabra “respira” jajaj pero hoy voy a hablar de la escucha corporal.

Escuchar el cuerpo puede sonar muy fácil pero es un proceso bastante complejillo.
No sólo a nivel corporal pero a nivel neurológico ocurren un montón de cosas que yo no domino bien cómo para explicarlo aquí.

Dos sentidos son importantes, la interocepción y la propiocepción (otro día hablo de esta).

Interocepción

Los seres humanos perciben las sensaciones internas del cuerpo a través de la interocepción, lo que se puede llamar también el sexto sentido.

Cuando tenemos hambre, o nuestro corazón palpita más fuerte de lo normal, o tenemos ganas de ir al baño, o tenemos una tensión muscular fuerte, y somos capaces de observarlo, lo hacemos a través de este sentido.

Ayuda a reconocer nuestras emociones!

La interocepción también puede ser una herramienta para hacer frente a nuestras experiencias emocionales y fortalecer la conexión con los demás. Wallin (2007) explica cómo la atención interoceptiva puede disminuir el estrés al enraizar a uno en el momento presente, posiblemente regulando la angustia asociada con un posible pasado traumático o con el miedo al futuro.

El poder darnos cuenta de lo que está pasando dentro de nuestro cuerpo, nos ayuda a entender y ser conscientes de nuestras emociones. Hay evidencia clara de la conexión entre la conciencia interoceptiva y la regulación emocional (Price 2018).

Cuando nos encontramos en una situación de tristeza fuerte, por ejemplo, los ojos se humedecen, el corazón empieza a latir más rápido, la cara se enrojece, y se puede sentir un nudo en el estómago.

La interocepción es la representación del cerebro de las sensaciones de su propio cuerpo.
Según Barret (2018) es fundamental para todo, desde el pensamiento, la emoción, la toma de decisiones y nuestro sentido del yo.

“Tu cuerpo es parte de tu mente, no de una manera mística, sino de una manera biológica muy real.”


En terapia

En terapia esto lo veo bastante claro en muchos casos, las personas que han vivido fuertes experiencias traumáticas, tienen mayor dificultad de sentir su cuerpo.
Están más “desconectados” de sus sensaciones, o dicho de otro modo, tienen el sentido de interocepción más dañado, por lo que les cuesta más regular sus emociones.

El poder identificar poco a poco cómo está nuestra respiración, qué siento en mi estómago cuando hablo de algo difícil, o cómo se tensa mi mandíbula cuando me enfado, puede ayudar a mejorar la forma en que lidiamos con las emociones.

¿Cómo puedo mejorar la interocepción?

  • Puedes practicar ejercicios de respiración guiados
  • Escanear el cuerpo y notar qué siente cada parte (Body Scan)
  • Preguntarte más a menudo, ¿qué estoy sintiendo, qué noto ahora?
  • Con niños, puedes preguntarles, qué notas en los ojos cuando estás muy cansado?, Mira tienes la piel de gallina! Qué sientes en los labios cuando comes un helado?


Fuentes:

Craig, A. D. (2009). How do you feel–now? The anterior insula and human awareness. Nature Review Neuroscience, 10(1), 59-70.

Wallin, D. J. (2007). Attachment in Psychotherapy. Guilford Press

Feldman Barret, L. (2018). How Emotions Are Made: the Secret Life of the Brain, Boston: Mariner Books.

Price C.J., Hooven C. (2018) Interoceptive Awareness Skills for Emotion Regulation: Theory and Approach of Mindful Awareness in Body-Oriented Therapy (MABT). Frontiers in Psychology