Bailando descalza ante los más ricos parisinos

Qué bonito, la mujer descalza bailando libre.

Aquí transcribo el reportaje del periódico:


la chunga descalzaEn la suntuosa elegancia de Maxim’s en París, una joven gitana de los barrios pobres de
Barcelona hacía girar velozmente su falda y ondular sus encantadoras manos en una danza frenética. Sin castañuelas y sólo al ritmo que marcaba una guitarra, improvisaba los pasos de bailes populares como soleares bulerías, farrucas y la danza que la hizo famosa: La mora.

Era ése su debut en París y antes de que concluyera el programa la joven se había ganado el corazón de la ciudad, que también la había conquistado a ella. La pequeña gitana de 18 años, llamada Micaela Flores Amaya – es prima de Carmen Amaya- danza desde los 5, cuando con los pies desnudos bailaba flamenco en las calles de la capital catalana.

La llamaban “La Chunguita“- la niña fea, nombre que todavía lleva con la eliminación del diminutivo y los bareceloneses dicen hoy: “Ver a La Chunga, y después morir.”

El verano pasado Dalí y Picasso la vieron en la costa Brava y muy pronto fue invitada a presentarse en París. Aunque ya lo había hecho en la Ópera de Barcelona, la idea de bailar ante los parisienses la aterrorizaba. Cuando apareció en la sala llena de una multitud en la que abundaban en embajadores, políticos destacados y periodistas, dijo con un susurro al guitarrista:

-Toque algo muy movido

Y desde ese instante París se rindió a sus pies desnudos.